El objetivo no está claro
La idea es interesante, pero su utilidad y sus requisitos aún no están definidos.
A menudo existe potencial, pero falta conectar el objetivo, los requisitos y las responsabilidades.
La idea es interesante, pero su utilidad y sus requisitos aún no están definidos.
Los costes, recursos y requisitos técnicos se cuestionan demasiado tarde.
Las personas trabajan en paralelo sin responsabilidades ni puntos de coordinación claros.
Hay conversaciones, pero no un camino acordado hacia la ejecución.
DE LA POSIBILIDAD A LA DECISIÓN
Ordeno requisitos, reviso supuestos con los especialistas correspondientes y conecto las cuestiones técnicas, económicas y organizativas. Así queda más claro qué necesita el proyecto, quién puede contribuir y qué decisión viene después.
Paso a paso se construye una base sólida. Las cuestiones pendientes se identifican pronto y se abordan de forma concreta.
Aclarar el objetivo, el punto de partida y el valor esperado.
Revisar requisitos, riesgos y supuestos pendientes.
Definir tareas, puntos de coordinación y responsabilidades.
Reunir a las personas y los conocimientos especializados necesarios.
Acordar los próximos pasos y la información necesaria para decidir la ejecución.
El desarrollo de un proyecto debe facilitar las decisiones y reducir desvíos evitables.
Los requisitos técnicos y organizativos se hacen comprensibles.
Los supuestos económicos y las prioridades cuentan con una base clara.
Cada persona conoce su contribución y dónde es necesario coordinarse.
La idea se convierte en próximos pasos concretos y acordados.